#TuEresMiHermana

#TuEresMiHermana - BRASIL

 En Tonantins, Brasil, una de las comunidades más aisladas y remotas del Amazonas, la Hermana Alessandra dos Santos de Santana tiene una misión.

Aquí, las Hermanas católicas proporcionan servicios vitales a personas que de otra manera tendrían acceso limitado a los servicios sanitarios durante la pandemia, así como apoyo espiritual y psicológico a las familias que luchan bajo la carga de su duelo. 

#TuEresMiHermana - CAMBOYA

Cuando la pandemia llegó a Camboya, cerró las escuelas en toda Phnom Penh, incluyendo la guardería y las escuelas primarias y secundarias dirigidas por las Hermanas Salesianas de Don Bosco. Sin embargo, las Hermanas se mantuvieron en contacto con las familias y pronto se dieron cuenta de que los niños pasaban hambre, como ya no tenían acceso a comidas escolares gratuitas y muchos padres se encontraban de repente desempleados. La Hermana Jessica Salvaña decidió que debían actuar rápidamente para proporcionar alimentos y educación básica en materia de higiene a las familias vulnerables.

A través de una campaña proactiva, las Hermanas han entregado provisiones esenciales a más de 1.000 familias cada mes. Su liderazgo y dedicación han proporcionado un salvavidas a una comunidad necesitada.

#TuEresMiHermana - INDIA

Miles de personas habrían pasado hambre en Bangalore, si no fuera por la Hermana Lalamma y el apoyo incansable de su congregación. Durante todo el cierre por coronavirus en la India, centraron sus energías colectivas en aliviar la pobreza de las familias que se enfrentaban a la inseguridad alimenticia.

Las Hermanas de la Caridad Dominicas de la Presentación de la Santísima Virgen prepararon y entregaron comidas, proporcionaron bebidas y bocadillos a los niños y distribuyeron alimentos esenciales. Trabajando juntas, llegaron a miles de personas que viven en la pobreza, que de otra manera no habrían tenido nada que comer y nadie a quien pedir ayuda.

#TuEresMiHermana - KENIA

En Kitale, Kenia, la Hermana Winnie Mutuku y las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl dirigen un refugio para niños de la calle. Su objetivo es proteger a los niños de la trata de personas y reunirlos con sus familias siempre que sea posible.

Cuando el COVID-19 cerró la ciudad de Kitale y su refugio, la Hermana Winnie sabía que la necesidad de su apoyo sería mayor que nunca. Durante la pandemia, ha preparado comida en el refugio y la ha entregado directamente a los niños en las calles.