Solemnidad  Santísima Trinidad

“Vivir, moverse, existir …nos hablan de la realidad más íntima y envolvente de nuestra vida: La Trinidad. La vida nos va convenciendo de que la realidad existe sólo en Dios, y que todo existe dentro de Dios.  Este es el fundamento de nuestra interrelación, de nuestro entrelazamiento.  Participamos del ritmo de la “perijóresis” trinitaria, de su danza amorosa, de esa recirculación infinita de amor entre el Padre y el Hijo que es el Espíritu Santo, la Ruah Divina”. 

Primer Día

“Las personas a principios del siglo XXI están preparadas para redescubrir a  Dios como Trinidad,  como una realidad relacional, abierta e infinitamente creativa”. (Xabier Pikasa) 

Segundo Día

“¡Oh Trinidad eterna! Tú eres un mar sin fondo en el que, cuanto más me hundo, más te encuentro; y cuanto más te encuentro, más te busco todavía. De ti jamás se puede decir: ¡basta! El alma que se sacia en tus profundidades, te desea sin cesar, porque siempre está deseosa de ver la luz en tu luz”   (Santa Catalina de Siena) 

Tercer Día

“La maravillosa realidad de la Trinidad nos hace vibrar profundamente ya que nos pone  en contacto con los tres grandes amigos: El Padre, el Hijo y su Espíritu”  (José Ma. Arnaiz)