Primera jornada: Desde los diferentes países de Latinoamérica y el Caribe, nos congregamos en la casa Bethania de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana cerca a la ciudad de Quito, para la XVIII Asamblea General de la CLAR. Tenemos la certeza de que Dios está presente en el caminar de la Vida Religiosa en nuestro Continente. Nos alegró profundamente la presencia del Cardenal Joao Braz de Aviz, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, quien a su llegada nos expresó su cercanía y deseo de crear caminos de comunión con la Vida Religiosa, afirmando que los distintos carismas son la Palabra de Dios en la historia, y que si somos fieles a ellos la Vida Religiosa no desaparecerá de la Iglesia. Nos transmitió el deseo del Santo Padre de aproximar el Dicasterio y la Vida Religiosa. También apreciamos mucho la presencia de Mons. Ricardo A. Tobón, Arzobispo de Medellín, delegado del CELAM, que presidió la eucaristía de apertura de la Asamblea al comienzo de la mañana de hoy. Su homilía nos recordó nuestra misión profética como Vida Religiosa en América Latina para vencer el mal a fuerza de bien. Nos recordó que hoy se sigue respondiendo al bien con maltrato o injusticia y que debemos mantenernos fieles a la misión recibida de servicio y preocupación por los que más sufren. De la misma forma, el día de hoy, después de la organización de la Asamblea en diferentes comisiones y funciones, tuvimos un momento significativo de integración y conocimiento mutuo. Por la tarde nos dividimos en grupos regionales para conocer la realidad de las Conferencias Nacionales, viendo las situaciones coyunturales de cada país, desde donde surgen clamores de la vida que nos interpelan, y la manera como, desde nuestra fragilidad, intentamos responder a estos desafíos. La segunda parte de la tarde escuchamos el informe de la Presidencia y la Secretaría, de la economía de la CLAR y de las publicaciones. Terminamos la jornada con la Lectio Divina, animada por el texto de Miqueas y en la que expresamos, en distintas frases, la resonancia de la Palabra del Señor en nuestro caminar. *** Segunda jornada: Fue intenso el segundo día de nuestra Asamblea. Ya la Lectio Divina de la mañana nos puso en un ambiente de escucha y oración. Por la mañana pudimos tomarle el pulso a la Vida Religiosa en los tiempos actuales. El Card. Joao Braz de Aviz nuevamente nos expresó la confianza y el cariño a la Vida Religiosa y a los carismas que ésta pone al servicio de la Iglesia. Su mensaje fue muy esperanzador y nos animó a entrar en una nueva actitud de relación y comunión, y a saber transmitir nuestra vocación con alegría. En la mañana también pudimos escuchar un análisis de coyuntura de la realidad ecuatoriana y unos desafíos frente a la Nueva Evangelización en un mundo cambiante y desafiante. Nos sentimos muy interpelados a cambiar nuestra mentalidad para adaptarla a los tiempos actuales en fidelidad creativa al Señor. La primera parte de la tarde la dedicamos a recordar los 50 años del Concilio Vaticano II y a rememorar la historia de la Palabra de Dios en la CLAR. Tuvimos la gracia de tener con nosotros a Dom Demétrio Valentini, que fue testigo del Concilio y nos transmitió el cambio sustancial y el oxígeno que significó un nuevo mirar de la Iglesia como Pueblo de Dios al servicio de los pobres. Terminamos la tarde y comenzamos la noche con un encuentro con la Vida Religiosa del Ecuador. Fue un momento de mucha fraternidad y cariño. Subrayamos la necesidad de avanzar en la intercongregacionalidad para realizar mejor nuestra misión. También tomamos conciencia de que los desafíos actuales no nos desaniman, sino que nos impulsan a renovar nuestro servicio y misión. El día cargado de mucho contenido y temas para nuestra reflexión terminó con una solemne eucaristía en la Iglesia de la Parroquia La Dolorosa. Damos gracias al Señor por este día y le pedimos que nos ayude a digerir todo lo que en abundancia hemos escuchado. *** Tercera jornada: Iniciamos el día con la Eucaristía presidida por Monseñor Antonio Arregui, Presidente de la Conferencia Episcopal del Ecuador. La reflexión de la lectura bíblica 1 Jn, 1,1-4, nos invitó a ser vientre que acoge y gesta la vida desde todo lo reflexionado para dar a luz el nuevo plan global siendo voz, rostro, casa y camino. Realizamos el trabajo por regiones, dirigido a ubicar los signos de los tiempos a partir de las ponencias del día anterior que nos hablaron de la coyuntura actual, la VR en los tiempos actuales, la nueva evangelización, los 50 años del Concilio Vaticano II y la Palabra de Dios en la historia de la CLAR. Al escuchar la plenaria del trabajo pudimos ver que el Espíritu nos sigue impulsando hacia caminos comunes. Posteriormente, en grupos, señalamos los clamores y el impacto que provocaron en nuestra sensibilidad y en la tarde reflexionamos sobre las convicciones que tenemos frente a estos clamores que afectan la Vida Religiosa. Después de la presentación de la síntesis de las convicciones, se nos entregó el texto del ícono bíblico inspirador: Comunidad de Bethania Jn. 11,1-12,11 que oramos personalmente dejándonos impactar por el texto, que nos permitió hacer una relectura del presente y del futuro de nuestro caminar como VR. A partir de la dinámica del diario del futuro, se nos pidió elaborar una noticia donde se refleje las líneas de acción. Disfrutamos mucho escuchando cómo se pueden hacer realidad los sueños si todos manifestamos la convicción de que es posible gestar una nueva Vida Religiosa, llena del Espíritu. La lectio divina nos introduce en el proceso de elección desde la certeza expresada en las palabras de Jesús: “Yo he venido a traer fuego sobre la tierra y cómo desearía que ya estuviera ardiendo”. El P. José María Arnaiz nos presentó el proceso para hacer las elecciones. Después de la cena entre todos aportamos los desafíos y el perfil de la nueva Presidencia. Luego se hizo un sondeo. No podemos cerrar este día sin evocar lo bien que nos hizo la presencia de Don Joao que se despidió con la familiaridad que le caracteriza y nos regaló la confirmación de que es posible hacer caminos de comunión cuando nos sabemos encontrar desde la sencillez del corazón que comparte la fe y el amor a Jesús. Al despedirnos, un prolongado y sentido aplauso fue expresión de nuestro cariño y compromiso de orar por él y su misión. *** Cuarta jornada: Iniciamos el día con la Eucaristía presidida por Monseñor Fausto G. Trávez T., Arzobispo de Quito. En su homilía nos compartió lo importante de la fraternidad para la Vida Consagrada. Al inicio de la sesión de la mañana, el equipo de acompañamiento de elecciones, continuó orientando el proceso de elecciones, manifestando que ninguna de las elegidas en el sondeo del día anterior ha manifestado razón para no asumir el servicio de la Presidencia. También se retomó el icono de la comunidad de Bethania y se puso a consideración si podíamos asumirlo para que sea inspirador del plan global trienal. La Asamblea sugirió que se diseñara un nuevo icono relacionado con Bethania. Luego se presentaron los elementos orientadores para realizar el plan global para el presente trienio. Cinco líneas de acción fueron expuestas fruto del trabajo realizado los días anteriores: 1. Intercongregacionalidad y laicado 2. Humanización de la vida religiosa 3. Redes sociales y cultura juvenil 4. Cercanía en las nuevas fronteras con las nuevas pobrezas del continente 5. Defensa del medio ambiente. Terminamos la sesión con el compartir de la Secretaría General sobre el proceso seguido en la colaboración a Haití y el seguimiento de la Presidencia. Haití ha solicitado la reconstrucción de la sede de la Conferencia, lo cual fue aprobado por la Presidencia de la CLAR. Y también se comunicó la necesidad de construir la nueva sede de la CLAR en Bogotá. El resto de la jornada fue dedicada a una salida cultural por los lugares turísticos de Quito. Terminamos el día con una gran fiesta latinoamericana y caribeña en la que pudimos apreciar el folklore ecuatoriano con una presentación del grupo de danza de la Universidad Salesiana, y también pudimos degustar con abundancia bebidas y dulces propios de nuestros países; terminamos intercambiando regalos. Comisión de Comunicaciones
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