Seminario de asuntos bioéticos y nueva evangelización - Octubre 3 de 2008

Con la participación de 26 religiosos y religiosas, provenientes de siete (7) Conferencias Nacionales de Religiosos/as, se ha dado inicio en la ciudad de Buenos Aires (Argentina) al segundo Seminario Teológico de la CLAR: “Asuntos Bioéticos y Nueva Evangelización”.

En sus palabras de apertura, el P. Ignacio Madera Vargas, SDS, Presidente de la CLAR, presentó a los participantes las expectativas de la CLAR de cara a este Seminario que se desarrollará entre el 3 y el 5 de octubre. A continuación, se reproduce el texto del P. Ignacio:

Queridas hermanas y hermanos:

Cuando he vivido la experiencia de ver a gentes de mi barrio tendidos o tendidas en una cama del corredor de un hospital público o privado, me he preguntado por la vida y el respeto a la vida. He salido de tantos hospitales colombianos con rabia en los pliegues de la conciencia después de ver pulsar el corazón hasta ser perceptible al exterior de una mujer de fe, pero pobre, con arritmia cardiaca. Y nadie se dolió de ella. Y seguro estoy que esto no sucede solo en mi país.

He recibido en mis hombros el llanto inconsolable de una madre que no sabe ni entiende por qué a su hijo asesinado en una pelea de pandillas, se lo han entregado sin ojos y sin los órganos más importantes de su cuerpo en la morgue de Bogotá. Y he sentido rabia en la intimidad de la vida.

He tenido que escuchar la historia de tantas mujeres jóvenes que han abortado porque han sido violadas en las noches oscuras de las calles sin luz de veredas y tugurios. He vivido la angustia de hombres y mujeres de clase media que luchan y luchan, invierten y rezan buscando poder tener el hijo biológico de los sueños y fantasías. He tenido que decir que no quería encarnizamiento terapéutico sino cuidados paliativos, para un cohermano que en cuidados intensivos lo mantenían prendido a aparatos y medicamentos sin esperanza alguna, en una de las clínicas más elegantes de la ciudad del caso y en viendo crecer una cuenta que se iba convirtiendo en impagable escandalosamente cada hora y a cada nueva intervención médica millonaria. Y era una clínica de religiosas donde nos estaban tratando con mucha consideración y nos dieron un descuento. He visto tantas cosas de esas que nos ocuparán y preocuparán en estos tres días. Y ustedes también.

La vida, la defensa de la vida, el servicio a la vida, la preservación de la vida, son dimensiones que han ocupado y preocupado a la vida religiosa latinoamericana y caribeña a lo largo de su grandiosa tradición de compromiso hasta el martirio. La Confederación Latinoamericana de Religiosos y Religiosas, CLAR ha querido incursionar en un terreno que no ha sido de sus tradiciones de los últimos años, para impulsar el interés por la necesidad de responder con altura y claridad de criterios, a tantas situaciones cotidianas que tenemos que enfrentar los religiosos y religiosas del continente y a las cuales debemos responder sin dilaciones mayores.

El desarrollo de las ciencias que se refieren a la vida y al comportamiento humano con relación a la misma, nos desafían y retan. Las formulaciones del magisterio debemos tenerlas en consideración y acatarlas. En contraste con ellas, algunas expresiones que vienen de la ciencia o de las legislaciones de los diversos pueblos, pueden entrar, no solo en conflicto sino en clara contradicción o rechazos evidentes a las mismas. No es eludiendo o ignorando los grandes desafíos como la vida religiosa presta su servicio a la vida, sino discerniendo, dilucidando y actuando en consecuencia como podemos estar a la altura de un momento histórico con alternativas que nos abocan a lo impredecible. Los grandes debates éticos al servicio de la vida nos deben encontrar enterados y enteradas, no solo con claridad evangélica sino también con competencia profesional y científica. La legítima autonomía de los valores terrenos y la sana laicidad acerca de la cual en los últimos días se ha pronunciado positivamente el Santo Padre Benedicto XVI, nos piden lucidez para saber darle a cada situación o problemática, sus justos linderos

No voy a entrar en la consideración de aspectos propios de los y las especialistas que nos acompañarán en estos tres días, sino en el significado de la tarea que nos ha sido encomendada. Estamos llamados a reproducir en las 22 conferencias que componen la CLAR las inquietudes, iniciativas y propósitos que resulten de este evento. No solo con la publicación de sus memorias, sino ante todo con la socialización de sus discusiones, de sus anhelos y de sus inquietudes fecundas. La bioética, como saber de los últimos tiempos no puede ser marginal a las preocupaciones por la vida, ni tan solo asunto de especialistas. En la vida corriente nos encontramos en el diario vivir con los asuntos de los inicios de la vida como la procreación asistida o el aborto, con los del desarrollo y sustento de la vida, como los trasplantes de órganos o implementación de terapias que conllevan riesgos no siempre previsibles. Con lo que tiene que ver con el final de la vida, no solo en los hospitales con las tecnologías de punta sino también en la inyección letal que un farmaceuta o suplantador de médico, puede hacer colocar para resolver definitivamente el sufrimiento de un padre de siete hijos y una mujer inválida desde hace diez o quince años.

Los asuntos éticos de la vida, en los pueblos nuestros, están ligados también al asunto de la pobreza y de los pobres. Una reflexión que solo se quede en cuestiones de purismo académico o de cientificismo dogmático, no es la que debe orientarse y animarse desde la vida religiosa Latinoaméricana y Caribeña sino la que, conciente de los riesgos y límites de algunos datos del presente, se atreve a discernir, a proyectar y prospectar teniendo muy en cuenta que somos parte de una Iglesia en búsqueda y que no asumimos una dogmática ciencia sin conciencia.

La presidencia de la CLAR, al proponer a la Junta Directiva este seminario fue conciente de su novedad y de su importancia. Aquí estamos en esta mañana para responder con altura, seriedad y serenidad críticas, este desafío. La libertad de los hijos de Dios de la que nos habla Pablo de Tarso, nos estimule y desafíe. Porque la vida religiosa místico profética al servicio de la vida se nutre en este trienio de un tríptico del Evangelio de Juan que puede ser igualmente orientador de nuestras reflexiones y búsquedas: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”  “He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” y “Vayan y den fruto y su fruto permanezca”. Este ir de camino en la dinámica del samaritano que se baja de la cabalgadura para responder a la situación del herido en el camino, es lo que permitirá a la vida religiosa, comprometida en el sector de la salud o inquieta y desafiada por los asuntos bio éticos, a ser presencia samaritana para que muchos y muchas tengan vida y vida como Dios manda, de manera que nuestros frutos sean de vida y sean abundantes.

Diseñar, pensar y prospectar los modos como las diversas conferencias puedan despertar a las inquietudes y planteamientos que hagamos desde aquí, nos conducirán a que, los buenos aires de Buenos Aires, revitalicen los pulmones del continente para que su vida religiosa sea defensora sin condiciones de la vida desde sus inicios hasta su final. Místicos y místicas, es decir hombres y mujeres que viven la existencia en Dios y desde Dios en hospitales, clínicas y sanatorios de alta tecnología, comités de ética en los mismos o en los centros de salud de barriada, en el dialogo con curanderos y curanderas populares, en la visita a los enfermos de todos los estratos, en el acompañamiento por la visita en la hora menos esperada del ángel del dolor por la enfermedad terminal, o el dolor sin solución en el presente y para el futuro. Profetas y profetizas que saben denunciar con serenidad y fortaleza todo irrespeto al don sagrado de la vida dada por Dios, que no se amilanan ante poderes que por el desenfrenado interés de un capitalismo decadente, coloquen sus fuerzas por encima de la vivencia de valores fundamentales de la fe.

Reciben el saludo cordial de todos y todas los y las integrantes de la presidencia de la CLAR y su gratitud para con la Conferencia de Argentina por su disponibilidad para ser anfitriona de este Seminario Continental, gracias mil. Gratitud igualmente al equipo coordinador formado por el P. Marcio Fabri, el P. Alberto Bochatey y la Hna Yolanda Ellies. Su disponibilidad y entusiasmo han sido la mejor preparación para este evento que no dudo marcará un paso adelante en la vida religiosa de nuestra patria grande latinoamericana y caribeña.

(P. Ignacio Madera Vargas, SDS, Presidente de la CLAR)
Octubre 3 de 2008



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